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Día Internacional de la mujer

PorOccidente Informa

Mar 9, 2022

Día Internacional de la Mujer 2022
Mujeres: no perdamos de vista la imagen de la «mujer virtuosa» de Proverbios 31, ejemplificada por Dios.
Por Nery de Zaldaña. Créditos a la prensa Gráfica.

El 8 de marzo resuena otra vez, especialmente dedicado a la mujer. Afortunadamente han cesado considerablemente los casos de mujeres maltratadas y asesinadas, gracias a las leyes y concientización del hombre… La verdad es que el hombre no tiene por qué maltratar a la mujer ni verbal, psicológica, económica, sexualmente; debe respetarla, ayudarla, acompañarla en enfermedades, problemas, cuido de la prole, proveer económicamente, hacerla feliz… Las mujeres tenemos derecho a ser bien tratadas, respetadas, ayudadas y sentirnos dichosas.

Qué lírico, ¿verdad?, pero esto resulta de construir «sobre roca» la unión o matrimonio, escogiendo bien los materiales, evitando imitaciones bajeras, baratas… Hace años, Lucho Barrios cantaba «ninguna mujer es mala», preciosa melodía a favor de «ellas». Yo, como mujer, debería de estar totalmente de acuerdo con eso, pero en honor de la justicia y la verdad, porque he observado muchas vivencias, puedo asegurar que sí las hay bien malas. Es que los hombres, cuando van a hacer una trastada, no piensan tanto y se dejan ir con la explosión de sus emociones; cuando viene a arrepentirse ya la han regado… Pero algunas de nosotras, compañeras, somos «animalas», la maldad la ejercemos con lujo de barbarie, nos paseamos en ellos a terminárnoslos, causándoles que los echen del trabajo, que los embarguen, que los golpeen, ridiculizarlos en plena reunión de trabajo, en plena disertación a su cargo; aseguramos «que nos ha violado» siendo esto falso, no lo dejamos respirar económicamente, ni que les dé unos pesitos a su mamá o a un hijito de él. Y si de montarle los cuernos se trata, hay unas que temprano las deja en la empresa el esposo, al ratito se van con el amante, regresan tarde, y a la salida ahí está el dundo esposo recogiéndolas para ir a casa; muchos lo saben, ella se ríe, se burla de la buena fe del esposo.

El mal material para la construcción de una relación es escogido con estupidez… basta una caída de ojos, una voz sexi, un movimiento de margarina en tortilla caliente, para que el hombre «simple» se deje ir. ¿Y su inteligencia superior para verle la esencia a la cliente? Ella utiliza su efímera mercancía corporal como trampa para ratones tontos, nada «elevados», que se interesan por alguien que ni lavarse la boca acostumbra, se clava cualquier cosa mal puesta, haraganea en el trabajo, es mala hija, es envidiosa y chismosa, exhibicionista (vulgar), solo come chatarra porque no sabe variar unas tres recetas de huevos ni freír frijoles. Resultados: infelicidad, conflictos legales y hasta «carceleadas», ya que la parte ofensora es egoísta por excelencia, tiene malos instintos, no piensa en la pena de los hijos por su papá en la cárcel, no atina para ir a hacer relajos en los lugares de trabajo del hombre, le encanta tenerlo «con la pata de ella en el pescuezo».

Si la vida es tan corta, ¿por qué no fabricar con inteligencia la «base» donde estaremos siempre?… Si ya la regamos, tendríamos que luchar por solucionar hasta donde sea posible, sin ser alfombra del otro ni usarlo ídem a él o ella.

Mujeres: no perdamos de vista la imagen de la «mujer virtuosa» de Proverbios 31, ejemplificada por Dios. Maridos, correspondan justamente a una mujer así. ¡Pero si lo que tienen por consorte es un demonio, suéltenlo y que viva su libertad!… ¡MUJERES: MUCHAS FELICIDADES!

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